El fin de semana, estábamos en el auto con mi familia y una de mis hijas miraba por la ventana, y pronuncio "Miren volvieron las mariposas", encontré lindo el decir y la verdad era lindo ver a las mariposas volar con tal libertad, entonces - pensé- a mi vida también al vuelto las mariposas, me explico...
Yo con mi padre no nos llevábamos, bajo ningún punto bien, siempre fui la más fiel aliada de mi madre (ahora que lo pienso, fue un grave error abanderarme en una separación en la cuál no tenía arte ni parte, pero, bueno así es la mala disposición de los divorcios)el asunto es que después de años de considerar a mi padre, padre de mis hermanas,pero nunca mío... Han vuelto las mariposas, el sin que yo buscara su cariño y preocupación, se acerco a mi de una manera bastante dulce y sigilosa, primero con llamadas esporádicas y visitas cada vez que visito a mi madre, pero ahora me llama cada día y me dice todas las cosas que nunca me dijo cuando niña, siento que lo que me dice es real y no producto de la obligación del momento,sin duda y debo reconocerlo siento una paz con él, que pensé que nunca iba a tener, siempre pensé que moriría (uno de los dos) sin decirle que pese a todo lo quería y sin saber si el se sentía orgulloso de mí o no, bueno todos esos miedos se han disipado y puedo hablar con el sin el temor que mi madre piense que me estoy abanderando por el otro bando, sin duda, mi padre a madurado con el tiempo, y ha entendido que el amor no se compra ni es una obligación por ser su hija.
Han vuelto las mariposas a mi vida y puedo mirar tranquila a mis hijas, sabiendo que tengo una cosa menos que enfrentar o reparar en está vida.
lunes, 19 de octubre de 2009
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