De todas las cosas que no pensé que me podía ocurrir............me ocurrió, en definitiva, por la simple gana de molestar a otros me he puesto delatora, es decir, un soplón. Bueno es terrible, pero si pienso en todas las posibles imperfecciones o desvirtudes, la soberbía me a consumado.
Se que para algunos puede ser fatal, y no me voy a excusar, pero que agradable se siente; demostrar quie uno tiene la razón y que el otro es un flojo de reporquería, y además por el sentido de eficiencia una caída leve es considerada, poco grave, jajaja.
Bueno hay que cuidar la espalda y el trasero,por si a alguien se le ocurre imitar la actitud.
jueves, 9 de julio de 2009
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